La Fuerza de Sanar

En la presente redacción vas a encontrar la historia de M.C., la cual habla de una niña costarricense, que siendo niña y adolescente sufre de una serie de flagelos, maltrato y por qué no decirlo con esta palabra tortura, como lo es el abuso sexual y violencia física y psicológica hacia ella.

Hoy, muchos vivimos pendientes del trabajo, estudio, hijos o hijas, esposas o esposos, novio o novia, familia, cuentas por pagar, ir al cumpleaños o fiesta de un amigo o un familiar, es decir un sin fin de actividades que diariamente necesitamos cumplir.

Cuando yo escuché a esta niña, y no sólo a ella, sino a muchas otras, haber experimentado torturas como las de esta historia, pude entender que se requiere de unir muchas fuerzas para enfrentar la magnitud de la problemática del maltrato infantil y la violencia, que no se puede guardar silencio ante la injusticia y no hacer nada por ello. Hoy en el siglo veintiuno, existe la tortura y la esclavitud para muchos niños y niñas de nuestro país. Y llamo tortura porque existe dolor y angustia en un niño o niña, víctima de Abuso Sexual y violencia. Esclavitud porque significa estar sometido al dominio de otro ser humano. Es alarmante como crece esta problemática.

Sin más quedamos con M.C. y “La historia de mi vida” como le llamó ella, es una joven adolescente que a la edad de 15 años redacta su historia para compartir en una convención fuera de nuestras fronteras costarricenses y representar a muchos niños y niñas en el año 2002. En ese momento M.C. tenía 15 años, así como 3 años de proceso terapéutico e intervención multidisciplinaria en una ONG (Organización No Gubernamental) que la recibió en el momento más crítico que se le había presentado hasta ese momento, por esta razón pudo exponer su historia frente a un auditorio de más de 300 personas, que terminaron conmovidos e impresionados del coraje y valentía con la que esta niña ha enfrentado su vida.

“La historia de mi vida”

“Hola me llamo M.C.

Mi vida es esta.
“Cuando yo era pequeña, era muy feliz no había pasado lo que ahora está pasando.
Cuando yo llegué a los 11 años mi vida no fue normal a la que tenía antes, cuando mi mamá se separó de mi papá mi vida y la de mis hermanas fue totalmente destruida porque mi mamá se juntó con un hombre que fue un padrastro muy malo. Al principio íbamos bien pero a los 2 años que tenían ellos de vivir juntos fue horriblemente feo, comenzó a pegarle a mi mamá y nos maltrataba a nosotras”.

“Y al tiempo mi hermano intentó abusar de mi, me tocaba las partes íntimas y entonces yo le dije a mi mamá y a mi padrastro que mi hermano me tocaba. Al día siguiente mi mamá se fue muy temprano a trabajar y me quedé con mi padrastro y mis hermanos pero mis hermanos estaban durmiendo. En eso mi padrastro aprovechó a ir a mi cuarto a despertarme y me dijo que fuera al cuarto de mi mamá, entonces él me dijo que le enseñara lo que Carlos le hacía”.

“Vino y me agarró de las manos y me alzó y me puso encima de él, entonces yo le dije que me soltara, ese fue el primer día en que él empezó a abusar de mí…”
(Voy a omitir algunas descripciones por que sé que hay personas que no estarán preparadas para leer los detalles)

Abuso sexual es: “Todo acto sexualizado contra una niña o niño, este acto sexual puede incluir experiencias físicas como las siguientes: Tocar los órganos genitales de la niña o el niño (pene, pechos, vagina). Obligar a la niña o niño a que toque los órganos genitales de otra persona. Introducir en los órganos genitales de la niña el pene u otro objeto. Introducir en la boca de la niña o el niño el pene, los dedos u otro objeto. Involucrar a la niña o el niño en la explotación sexual. Involucrar a la niña o el niño en la producción de pornografía” (Di Mare, 1999)

La niña intentó detenerlo, y estuvo bajo el sometimiento y tortura de este abusador por varios días:

“… le dije que no quiero y me pegó y me puse a llorar, yo quería gritar pero no podía porque sentía un nudo en la garganta. Entonces como yo no me dejé al día siguiente él amaneció bravo y no me dejaba salir a ningún lado porque decía que salía de alborotada y cuando yo salía me mandaba con mi hermano Carlos a vigilarme y como sabía que mi hermano era chismoso le contaba todo. Un día yo salí pero no sabía que mi hermano iba a vigilarme y vi a un joven que se llama Q… y lo saludé y hablé con él de la tarea y mi hermano le dijo a mi padrastro que yo me había acostado con ese güila y yo le dije que no era cierto”.

“Al anochecer llegó él a mi cuarto (el abusador) y entonces yo le dije que no… entonces me pegó con un cable, en la pierna derecha y me dejó la señal y después fui a la escuela y la maestra M… y ella como que sospechaba que un día vino y me llamó y me dijo que qué me pasaba, y yo le dije que nada y ella me dijo que si tenía algo que decirle que confiara en ella, después cuando yo fui a la escuela al día siguiente la profesora trajo a una psicóloga y nos estaba hablando del abuso sexual y el mismo día en la tarde mi mamá no estaba en la casa porque andaba buscándonos comida, porque él no trabajaba él siempre estaba jugando nintendo (el abusador)”.

Es importante explicar que esto es penalizado por la ley porque el abusador busca como estar a solas con la víctima y hay una premeditación de los actos con el fin de que la víctima se paralice de miedo para esto utiliza la amenaza y coerción, veamos un ejemplo de ello:

“Esa misma tarde mi padrastro mandó a mis hermanas (Tenia dos hermanas) a pedir huesos de res (Aclaración, utilizaban eso para alimentar a los perros). Cuando ellas se fueron, él vino y le dijo a mi hermano que jugara nintendo y a mi me dijo que entrara al cuarto supuestamente para arreglar la ropa de mi mamá, entonces yo fui y él cerró la puerta y yo pensé que él había salido del cuarto, entonces el estaba adentro … ( ese día M.C sufre una violación por parte de este hombre)… yo estaba llorando entonces me dijo si no te dejas te mato a ti y a tu mamá y yo de tanto miedo me quedé temblorosa”.

Físicamente la víctima sufre de dolor:

… pero salí renqueando. Después a la hora llegó mi mamá y me vio renqueando y me dijo – que era lo que me pasaba que ¿por qué estaba así? y yo le dije – que me había golpeado, entonces mi mamá me dijo que me iba a llevar a hacer un examen y mi padrastro le dijo que no me hiciera el examen que sólo había sido un golpe entonces yo me fui al cuarto a llorar y me dijo que no llorara pero yo lloraba del dolor.

La importancia de la prevención, no espere que en la escuela prevengan a su hijo o hija, si usted tiene hijos e hijas, hable con ellos, del tipo de caricias que no debe permitir que le hagan a su cuerpo y que puede contar con ustedes en caso de que algo pasara, y así los menores puedan obtener confianza en usted y prevenir cualquiera de estas situaciones:

Al día siguiente en la mañana me fui para la escuela entonces en el recreo fui a buscar a la maestra y le dije que tenía que hablar con ella de algo importante y ella me dijo que estaba bien que le dijera, entonces yo le dije que mi padrastro me estaba abusando y entonces ella me dijo que era muy fuerte al haberlo dicho y yo le dije que me ayudara, entonces ella fue donde la directora y le dijo lo que me estaba pasand, entonces ella me llevó al PANI (Patronato Nacional de la Infancia). Me ayudó, fue cuando conocí a mi querida trabajadora social, ella me quiere mucho.

Antecedentes:

M.C. junto a su madre y hermanas sufrió violencia física por parte del padre biológico, quien tenía problemas de consumo de alcohol. Cuando ellas (el grupo de 3 hermanas) hacían alguna travesura o cometían una falta, el padre les golpeaba con faja o cable, o bien les ponía de rodillas en chapas o maíz por una hora. Por lo tanto muchas veces sangraban sus rodillas y si ellas querían levantarse les pegaba y las volvía hincar. Era una joven con dificultades escolares, así como problemas de conducta y de interacción social.

Nota: Una de las hermanas de 8 años fue abusada sexualmente también por el mismo padrastro. La cual habló un año después de que su hermana lo hizo, ella tenía miedo que el abusador la matara o le hiciera daño a la mamá, ya que la había amenazado de la misma forma. El hermano era un año mayor que M.C. el cual recibió tratamiento en un centro del Gobierno, sin el embargo el niño se escapaba del lugar donde residía para irse con su madre y no se logró el tratamiento adecuado.

Cuando indagó la historia de la hermana de M.C., nos damos cuenta que también sufrió de Abuso Sexual. Se propuso también como testigo y afectada en el juicio de M.C. y el abusador obtuvo una condena de 8 años.

M.C. tiene hoy aproximadamente 20 años, está casada y tiene un hijo. Y siente que su vida dio un giro de tal forma que hoy ha realizado su vida y se siente satisfecha de los logros alcanzados.

******** EL PROCESO*********

Existen variedad de situaciones que el abusador prepara y muchas veces la niña o el niño no se da cuenta de las intenciones de la persona adulta, sino que por los detalles y acercamiento amigable del abusador, nunca espera ser abordada con un abuso sexual.

Los retos a trabajar en un proceso de recuperación de una víctima de abuso sexual y/o violación son muchos. Pero principalmente se requiere de desarrollar fortaleza interior y principalmente de Dios para que la persona crea en ella y las posibilidades de vivir plenamente su vida, cuando una persona logra esta etapa se le llama sobreviviente de abuso sexual, porque en aquel momento su vida fue amenazada, sin embargo cuando una persona no logra sentirse bien consigo misma y vive en conflicto individual e interpersonal; la persona sigue siendo víctima de aquel sufrimiento, aunque ya no lo esté padeciendo.

M.C. es sobreviviente de Abuso Sexual, ella necesitó enfrentarse a sí misma, a su miedo, a la culpa, a su baja autoestima, a lo que otros y otras iban a decir de ella por hablar, incluso enfrentar a su madre quien no le creyó. Necesitó ser acompañada de un proceso, primero fue enfrentarse al miedo, luego llorar, enfrentar y enojarse con todo lo ocurrido.

Antes de lograr ser sobreviviente M.C. tenía mucho enojo, discutía y peleaba con quien fuera. Ella en un inicio del proceso se enojaba, discutía, peleaba con las compañeras y compañeros de escuela, con las hermanas que estaban en la misma ONG, discutía e insultaba al personal que la cuidaba en ese momento.

Hoy M.C. no es víctima de esa circunstancia y cualquiera que lo haya vivido lo puede enfrentar también. Con ayuda de Dios primero y asesoría profesional.

El reconocido autor Finkelhor (1991) de la Universidad de Oxford plantea que se requiere abordar la sexualización traumática, la estigmatización, el sentimiento de traición y la impotencia, elementos que podremos considerar en otras historias. Así como el Desorden de estrés postraumático (DSM – IV = Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Norteamericana) es un proceso que puede aparecer y puede sufrir una persona luego del abuso sexual o cuando empieza a hablar de él, aunque no es una regla para todas las personas que sufren abuso sexual

El Desorden de estrés postraumático significa que esa persona revive el abuso como si lo estuviera pasando “a través de memorias recurrentes, intrusitos, acerca del evento, sueños acerca del evento que son, en realidad, pesadillas, episodios súbitos de sentir o actuar como si estuviera en el evento traumático, e intenso dolor psíquico cuando se expone a símbolos de este” (Rojas, 2001). Incluso requiere hacer un trabajo psicológico porque muchas veces pueden venir recuerdos involuntarios o lo que llamamos “Pensamientos intrusos o flashback” sobre hechos vividos en aquellos momentos.

Hay casos en que las consecuencias son aún más severas, y como lo dice Rojas (2001), “cuánto más temprano se inició, cuánto más violentas las formas de abuso y cuanto más cercana la relación de la víctima con el victimario, más lesivo y destructivo es el efecto sobre el desarrollo de la personalidad (pag. 33)”.

El caso que les conté es de una mujer, pero igualmente los hombres sufren fuertemente cuando pasan una historia de abuso sexual, aunque muchas veces por las creencias de nuestra cultura, el hombre tiene menos permitido hablar al respecto,

Para muchos hombres su iniciación sexual fue un abuso ya sea por parte de una mujer o por parte de un hombre. Muchas veces no ven esa primera actividad sexual como un abuso sino que fue la forma de iniciarse sexualmente y así esto les permite mayor experiencia en la actividad sexual, sin embargo, al igual que en las mujeres, pueden haber temores sobre su identidad sexual y no significa homosexualidad o bien una problemática para establecer relaciones de pareja saludables y afectivamente adecuadas por una serie de preconceptos elaborados a lo largo de dicha experiencia sexual, y aclaro, muchas de estas características no necesariamente son producto de un abuso sexual o que sean generalizadas, sino también pueden responder a otro tipo de sufrimiento.

Muchas son las consecuencias que sufre una persona víctima de abuso sexual, requiere de asesoramiento psicológico en la mayoría de los casos, aún cuando la persona piense que ya lo olvidó, estas situaciones se pueden sanar y aliviar el dolor sufrido, pero no se olvidan. Buscar ayuda es la mejor decisión que una persona puede tomar, si experimenta o experimentó este sufrimiento.

Si usted por su trabajo o sensibilidad hacia los niños o niñas no está en contacto con este tipo de circunstancias, le cuento que sus oraciones serán importantes tanto para este tipo de niños o niñas, así como también para aquellos que trabajan con esta población. Además existen organizaciones como Visión Mundial, las Aleas S.O.S., D.N.I., A.E.D., quienes con la ayuda de su patrocinio ayudan a niños y niñas, que requieren una intervención oportuna y especializada para evitar que sus vidas se desaprovechen en adicciones, pandillas, salgan de sus estudios u otras acciones que atenten con su crecimiento personal.

Link de interés: http://www.abusosexualinfantilno.org o http://www.dnicostarica.org.

Quizá no podamos cambiar el mundo completo, pero sí podemos ayudar a que el mundo de alguien cambie por completo.

Licda. Guiselle Brenes Quesada
Psicóloga Cod. 2147 Costa Rica
guissibq@hotmail.com / Julio 2008

Referencias

Batres, Geoconda – ILANUD. (1997). Del Ultraje a la Esperanza. San José, Costa Rica
Di Mare, Paola. (1999). El abuso sexual destruye. Ediciones Ser. FUNCRECER
INAMU (Instituto Nacional de las mujeres), 2004. Módulo básico para sentir, pensar y enfrentar la violencia de género, intrafamiliar y sexual. Colección Metodologías Nº8. Costa Rica.
Rojas, Ana Lorena. (2001). Después de romper el silencio: Psicoloterapia con sobrevivientes de abuso sexual. Editorial U.C.R.

Para conocer sobre patrocinio de niños o niñas con Visión Mundial:

Contacto: Edmee Escalante. E-mail edmee_escalante@wvi.org. Telefono: 88281968 ó 22834050. Dirección electrónica http://www.visionmundial.com

Proyectos como los de la Asociación Empresarial para el desarrollo (A.E.D), para más información http://www.aedcr.com.

También con DNI Defensa de Niños Internacional: http://www.dnicostarica.org

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